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Pareja senior paseando en bicicleta otoño

El Racó de la Mare, Fisioterapia

Fisioterapia del suelo pélvico. Una opción muy recomendable y con óptimos resultados para el hombre y la mujer

Edita: David Martinez Lleida 29/nov/2016

Aparte de diferentes procesos vinculados a nuestra salud y bienestar, el inexorable paso de los años comporta de forma natural y lógica la pérdida de tono, de flexibilidad o atrofia de todos los músculos de nuestro cuerpo, y más aún de aquellos que de manera natural no ejercitamos. Saber cómo fortalecer nuestro suelo pélvico en cada etapa o situación puede ser la clave para disfrutar de una mejor calidad de vida.

El suelo pélvico está formado por la musculatura y los órganos que se encargan de funciones tan importantes para nuestro cuerpo como son las que llevan a cabo: el aparato excretor, el aparato urinario y el aparato reproductor.

El suelo pélvico lo constituye un conjunto de músculos situados en la parte baja del abdomen los cuales sirven de apoyo -a modo de red sostenedora- de diversos órganos de la zona: la vejiga, el útero, la vagina, el recto, etc. Normalmente estos músculos no se ejercitan de forma voluntaria, por lo que con el paso del tiempo o por otras circunstancias se debilitan perdiendo sus funciones.

Como consecuencia de esta pérdida de tono pueden aparecer:

  • incontinencia urinaria
  • prolapsos de la vejiga, la vagina, el útero o el recto
  • disfunciones sexuales

Así pues, es muy importante tomar conciencia y cuidar algunos aspectos para poder prevenir y solucionar aquellos problemas, lesiones o disfunciones que puedan surgir en las diferentes etapas de la vida -tanto de la mujer como del hombre-, ya que de su buen estado depende poder disfrutar de más o menos calidad de vida.

Embarazo y parto

El suelo pélvico lo constituye un conjunto de músculos situados en la parte baja del abdomen los cuales sirven de apoyo de órganos como la vejiga, el útero, la vagina y el recto.

El embarazo y el parto son las principales causas del debilitamiento del suelo pélvico, aunque a veces los efectos aparecen al cabo de unos cuantos años después de haber tenido un hijo. Esto se debe, por un lado, al aumento de peso creciente del útero durante el embarazo; y por otro, a los efectos que produce la hormona progesterona que tiene como misión la relajación del músculo liso para facilitar el parto. Este debilitamiento muscular del suelo pélvico todavía será mayor si: se ha producido algún desgarro o se ha practicado una episiotomía; si el bebé es grande; si durante el embarazo la madre ha ganado demasiado peso; y según el número de partos.

La Fisioterapia para la gestante, mediante el masaje perineal, es de gran ayuda para hacer menos doloroso y más fácil el momento del parto. Este masaje se realiza en la musculatura de la base de la pelvis con el objetivo de dar elasticidad y minimizar los posibles daños que se pueden producir durante la fase de la expulsión del bebé. Se aconseja visitar a la fisioterapeuta a partir de la semana 30 para realizar una valoración del estado de la musculatura y para enseñar a la pareja o a la misma gestante como realizar este masaje en casa a partir de la semana 34 hasta el momento del parto.

También es muy recomendable acompañar este masaje con diversos ejercicios aptos durante el embarazo para mejorar el estado físico de la madre a partir de fortalecer, ganar  flexibilidad, reeducar la postura y aumentar la movilidad de la pelvis.

Postparto

En demasiadas ocasiones, después del parto, se suelen realizar ejercicios abdominales para recuperar la figura sin considerar cómo han quedado los músculos del suelo pélvico. En el posparto inmediato, la mujer no debería saltar, llevar pesos, hacer deporte o ejercicios abdominales precoces. Lo más recomendable es llevar a cabo un plan personalizado de ejercicios de la mano de la comadrona que ha acompañado el proceso de gestación y parto. Ella, mejor que nadie conoce el cuerpo de la madre, los cambios que ha sufrido, como se ha ido adaptando y cuál es el camino para ir recuperando el cuerpo de la manera más saludable posible.

Deporte

Todos sabemos que la práctica de deporte es beneficiosa para la salud en general. No obstante, algunos deportes requieren saltos e impactos (baloncesto, atletismo, tenis, aeróbic, footing, etc) que aumentan la presión intraabdominal y que, con el tiempo, acaban por debilitar la musculatura pélvica. Vigilar y dedicar un tiempo a esta musculatura de sostén, debería formar parte o complementar cualquier programa de entrenamiento o práctica deportiva.

Menopausia y envejecimiento

El inexorable paso de los años va acompañado de forma natural y lógica de la pérdida de tono, de flexibilidad o atrofia de todos los músculos de nuestro cuerpo, y más aún si no los ejercitamos. Los cambios hormonales de la menopausia también pueden influir en acentuar esta realidad. La práctica de ejercicio suave para mantener la movilidad del aparato locomotor, junto con ejercicios sencillos muy pautados enfocados al fortalecimiento del suelo pélvico son claves para mantener la mejor calidad de vida que depende de la salud de esta zona de nuestro cuerpo.

Prostatectomía

Las pérdidas de orina en un hombre que suelen aparecer después de una prostatectomía suelen mejorar e incluso desaparecer con la reeducación de suelo pélvico. Por otra parte, este fortalecimiento de la musculatura puede mejorar las relaciones sexuales ya que facilita el control de la eyaculación y mejora la erección.

El equipo de fisioterapeutas especializados en suelo pélvico de El Racó de la Mare by Avantmèdic está a su disposición para cuidarse -y enseñaros cómo hacerlo- mediante las diferentes técnicas clínicas y de ejercicio físico.

Te ayudamos a mejorar tu suelo pélvico, te ayudamos a mejorar tu calidad de vida.

Sra. Laura Buil Gòdia Sra. Laura Buil Gòdia Fisioterapeuta

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