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Podología

Pies sanos en primavera. Consejos para disfrutarlos

Edita: Avantmèdic Lleida 10/abr/2018

Con la llegada de la primavera suben las temperaturas y muchas personas comienzan a llevar zapatos abiertos y sandalias. Es muy importante saber qué calzado utilizar durante esta época del año para poder evitar posibles problemas que nos impidan disfrutar de un paseo primaveral el fin de semana o, simplemente, de nuestro día a día.

Es en esta época del año que en nuestras clínicas observamos que cada año se incrementa el número de pacientes que vienen a tratarse problemas de callosidades, durezas, grietas en los talones, uñas encarnadas y aparición de hongos, entre otros. En este artículo, y para adelantarnos al buen tiempo, os dejamos 5 consejos para tener unos pies sanos y bonitos durante esta estación.

1 Usar el calzado adecuado

Suben las temperaturas y muchas personas comienzan a llevar zapatos abiertos y sandalias. Es muy importante saber qué calzado utilizar durante esta época del año para poder evitar posibles problemas que nos impidan disfrutar de un paseo primaveral el fin de semana o, simplemente, de nuestro día a día.

En primer lugar, si lleváis un calzado cerrado nuestro consejo es que sea un zapato flexible y que utilicéis calcetines o medias que se ajusten perfectamente a vuestra talla para evitar así la aparición de rozaduras o molestias.

Un buen calzado  previene de posibles molestias y patologías 

En el caso de que se utilice un calzado descubierto, el zapato debe estar completamente sujeto al pie bien con una zona dorsal o con tiras en el talón. También aconsejamos en las sandalias el uso de un tacón ligero de al menos dos centímetros de altura y una suela semirígida para una correcta absorción del impacto. Además, si la suela es antideslizante, ya sea sandalia o zapato cerrado, será mucho mejor ya que permite mayor sujeción y adherencia a la superficie, evitando caídas.

Si se siguen estas indicaciones se pueden evitar problemas de inestabilidad que deriven en esguinces de tobillo, metatarsalgias y sobrecargas en los gemelos y fascia plantar.

Por otro lado, os recordamos que, si vais a realizar largos trayectos andando, no es aconsejable utilizar chanclas aunque haga calor, ya que este tipo de calzado en esas condiciones puede provocar patologías como fascitis plantar.

2 Controlar el mal olor

En primavera, al igual que en verano, se recomienda utilizar un calzado transpirable para evitar un sudor excesivo que derivé en el mal olor.  Además, si es posible, es ideal que el zapato esté fabricado con materiales de calidad que no sean agresivos para la piel de los pies, ya que esto también favorece la transpiración.

No obstante, en ocasiones, nos cuesta mucho combatir el mal olor. Por este motivo, nos parece interesante exponer dos pequeños trucos para acabar con este problema:

  • Baños con bicarbonato de sodio ya que actúa directamente contra las bacterias que causan este desagradable efecto.
  • Productos podológicos como polvos o spray, pero siempre siendo teniendo mucho cuidado ya que la sudoración es un termorregulador de nuestro organismo.
Acudir a un experto si la sudoración es excesiva 

A veces, por más que nos lavemos los pies o llevemos a cabo los consejos expuestos, estos siguen teniendo un olor desagradable. Este problema se debe, en la mayoría de ocasiones a la bromhidrosis, es decir, el mal olor corporal asociado a una sudoración excesiva, lo que está relacionado con la hiperhidrosis, una sudoración excesiva sobre todo en pies y manos. También puede derivarse de otros aspectos.

En definitiva, si la sudoración del pie es excesiva se aconseja acudir a un experto para realizar un tratamiento basado en el uso de fórmulas magistrales personalizadas o plantearse otro tipo de técnicas médico-quirurgicas.

3 Mantener la hidratación

Para que nuestros pies estén sanos y bonitos es esencial una buena hidratación, pero antes de ello hay que realizar una buena higiene y secado interdigital, ya que dejarlos húmedos es uno de los errores más comunes en el cuidado de los pies.

Tras darnos una ducha, es importante secar bien todo el pie haciendo hincapié en la parte que se encuentra entre los dedos. De esta manera, se evita la aparición de hongos, maceraciones y alteraciones cutáneas.

Antes de acostarnos, el mejor momento para aplicar la crema 

Hidratar el pie por la noche con una crema específica es esencial para evitar grietas en el talón y callosidades.

Por otro lado, es necesario utilizar una crema específica para ello. La piel de nuestros pies tiene un grosor 50 veces mayor que el de nuestra mejilla, y por este motivo, las cremas son mucho más densas pero su uso evitará la sequedad, y la aparición de grietas y de callosidades que tanto deslucen los pies.

4 Atención al pintauñas

Muchas de nuestras pacientes comienzan a lucir sus pies con la llegada del buen tiempo y, en muchas ocasiones, comienzan a utilizar de nuevo esmaltes de uñas para los pies.

Mejor no abusar 

Hay que prestar especial atención al uso de los pintauñas ya que utilizarlos de manera prolongada o no eliminarlos de manera correcta puede aumentar la humedad en las uñas y generar un ambiente idóneo para la aparición de hongos o, incluso, dar lugar a malformaciones o cambios de color puesto que el uso de tonos fuertes puede hacer que las uñas empiecen a ponerse de un tono amarillento.

Así pues, -a parte de inclinarnos por la calidad-es recomendable no abusar de este tipo de productos ya que pueden puede debilitar y pigmentar la lámina ungueal deteriorando las uñas.

5 Cortar las uñas correctamente

Continuamos hablando de las uñas, ya que es una de las partes más importantes de nuestro pie por su función como barrera protectora. Cortar las uñas redondeadas es uno de los errores más comunes a la hora de cuidar nuestros pies.

El corte  debe ser cuadrado sin dejar bordes irregulares 

El corte debe ser cuadrado y hay que evitar dejar los bordes irregulares. Por este motivo, se recomienda el uso de alicates rectos o tijeras específicas. Seguir este consejo puede evitarnos la aparición de un problema muy molesto y muy común entre nuestros pacientes: la uña encarnada.

En definitiva, esta primavera, al igual que durante el resto del año, es muy importante cuidar la salud de nuestros pies manteniéndolos limpios con una buena higiene y un buen secado, hidratados con cremas específicas y escogiendo un calzado adecuado.

Sra. Alba Camacho Pinsach

Sra. Alba Camacho Pinsach
Podóloga

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