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Niño rechinando los dientes

Odontología, Pediatria

El bruxismo infantil

Edita: David Martinez Lleida 30/sep/2014

En la mayoría de casos no existen evidencias clínicas, sin embargo son los padres quienes hacen referencia al ruido que los niños producen al dormir. Este trastorno afecta con mayor frecuencia a niños entre cinco y seis años.

El término “bruxomanie” se describe como el crujir y el rechinar dental que se produce sin un propósito funcional (Marie Pietkiewick,1907). Su etiología es multifactorial y en la presencia del bruxismo existe una gran influencia por parte de factores funcionales, estructurales y psicológicos. No se encuentra una influencia racial, ni tampoco en cuanto al sexo.

La mayoría de las veces, el bruxismo se considera irrelevante en base a la frecuencia, duración y fuerza con la que se hace, teniendo en cuenta que a través del mismo se logran los estímulos fisiológicos para el desarrollo de los maxilares. El trastorno aparece con mayor frecuencia en la población más joven (en niños de 5-6 años), presentando una prevalencia entre un 14 y un 20%.

En la mayoría de casos no existen evidencias clínicas, sin embargo son los padres quienes hacen referencia al ruido que producen al dormir. En ciertos momentos, el odontopediatra puede ser la primera persona en notar los signos y síntomas de esta patología debido a la presencia de los hallazgos orales, como:

  • Desgaste incisal/oclusal y erosiones en los dientes
  • Línea alba marcada
  • Lengua indentada
  • Pacientes tensos y ansiosos

Y en casos más severos:

  • Dolor en la apertura bucal o en la masticación
  • Dolor muscular a la palpación
  • Cefalea y Otalgia
  • Problemas periodontales

El bruxismo puede ser transitorio y en muchos casos se resuelve espontáneamente, afectando sólo a los dientes primarios y no a los permanentes. En caso de necesitar tratamiento éste debe ser mínimamente invasivo, pudiendo disponer de las siguientes opciones terapéuticas:

  • Tallado selectivo o ajuste oclusal para eliminar los contactos prematuros.
  • Férula de descarga: es una placa de plástico blanda, de 2-3 mm. de espesor y transparente. Requiere revisiones para controlar el crecimiento óseo y la erupción de los dientes permanentes.
  • Fisioterapia: indicada en casos severos cuando la musculatura está afectada.
  • Tratamiento conservador mediante restauraciones directas con resinas híbridas compuestas.
  • Psicoterapia: tratamiento de primera elección cuando el bruxismo es debido a problemas de estrés, ansiedad, ira, etc. Un psicólogo puede ayudar a solucionarlo mediante técnicas de manejo de conducta y relajación.
  • Farmacoterapia: administración de analgésicos o relajantes musculares (no aconsejable en niños). Actualmente se está estudiando el uso de la toxina botulínica del tipo A, como tratamiento farmacológico.

Actualmente existe una gran controversia respecto al tratamiento del bruxismo infantil. No hay acuerdo respecto a la efectividad de las opciones terapéuticas y los estudios científicos disponibles no son comparables para evaluar la eficacia. El mantenimiento de este hábito de la infancia hasta la edad adulta puede comprometer la salud, dando lugar a una disfunción de la ATM, problemas musculares y periodontales.

Dra. Maria Caballero VillarteDra. Maria Caballero Villarte
Odontóloga

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