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Chica en la montaña

Medicina interna

Consejos para viajar. Placer, aventura y sentido común

Edita: David Martinez Lleida 04/jul/2017

Para una gran mayoría de personas y familias, la llegada del verano es sinónimo de vacaciones y de viajar. Si hemos decidido emprender uno de estos viajes, entre las innumerables opciones que existen, es lógico que dediquemos un tiempo a su planificación para que la experiencia alcance las mejores expectativas. Y para ello, es muy importante que entre los detalles de nuestro cuadernillo de navegación tengamos en cuenta todos aquellos referidos a mantener y/o preservar la propia salud y la de los nuestros. Tomar consciencia de que no estamos exentos de riesgos no debe ser causa de angustia al decidir nuestro destino fuera de nuestro entorno habitual; bien al contrario, una forma de prevenir y de “garantizar” que los protagonistas del viaje puedan disfrutarlo y vivirlo al máximo.

El objetivo de este artículo es compartir una serie de medidas para evitar posibles enfermedades a las que podemos estar expuestos en un viaje, así como dar unas pautas para que, delante de una adversidad que pueda poner en peligro nuestra salud, tengamos a disposición un botiquín mínimamente preparado que nos pueda aliviar el apuro.

CUIDADO CON LOS ALIMENTOS

El principal problema sanitario asociado con el agua y con los alimentos contaminados es la «diarrea del viajero», que puede ser causada por numerosos agentes infecciosos. Puede afectar hasta el 80 % de los viajeros, en los destinos de alto riesgo.

Para evitar el riesgo de este proceso:

  • Evitar los alimentos que se hayan mantenido a temperatura ambiente durante varias horas, por ejemplo, comida en los bufés no cubierta, comida de la calle o de vendedores ambulantes.
  • Evitar los alimentos crudos, aparte de fruta y vegetales que puedan ser pelados, o los que no tengan cáscara, y evitar las frutas que tengan la piel dañada.
  • Comer solo alimentos que hayan sido cocinados totalmente y todavía estén calientes.
  • Evitar el hielo, a no ser que esté hecho con agua segura.
  • Evitar los alimentos que contengan huevos crudos o poco cocinados.
  • Evitar los helados de cualquier tipo.
  • Evitar lavarse los dientes con agua que no sea segura.
  • En los países donde el pescado y el marisco puede contener biotoxinas venenosas, se debe solicitar consejo local.
  • Hervir la leche que no esté pasteurizada (cruda) antes de tomarla.
  • Lavarse las manos con agua y jabón antes de preparar o consumir alimentos.
  • Hervir el agua para beber si se duda de la seguridad; si no se puede hervir se podría utilizar un filtro o un desinfectante.

Y como consejo general:

  • Las bebidas frías embotelladas o envasadas suelen ser seguras, siempre que estén bien cerradas.
  • Las bebidas o la comida que estén cocinadas a más de 60?C son, generalmente, seguras.

CUIDADO CON EL AGUA

Teniendo presente que el agua es un importante transmisor de enfermedades infecciosas, es recomendable beber solo el agua que ofrezca suficientes garantías o el agua embotellada, que deberá ser abierta en nuestra presencia.

No admitir cubitos de hielo en las bebidas ya que pueden estar preparados con aguas contaminadas.

Por su proceso de elaboración, ofrecen mayor garantía y seguridad los refrescos y las bebidas embotelladas, así como las bebidas calientes, el té o el café, por la temperatura a la que se someten.

Para el tratamiento del agua de dudosa calidad se puede:

  • Calentar el agua hasta el punto de ebullición durante al menos un minuto: es la forma más eficaz de eliminar todos los microorganismos patógenos que originan enfermedades.
  • Si no es posible hervir el agua, la desinfección química del agua transparente, no turbia, es eficaz para eliminar las bacterias y los virus y algunos protozoos (pero no el Cryptosporidium, por ejemplo). El cloro y el yodo son los productos químicos más frecuentemente utilizados para la desinfección.
  • Deberá utilizarse un producto que combine la desinfección con cloro con la coagulación/floculación (es decir, la precipitación química), cuando se disponga de él, ya que estos productos eliminan cantidades significativas de protozoos, además de destruir las bacterias y los virus.
  • Si el agua turbia (la que no es transparente o la que tiene materia sólida suspendida) va a desinfectarse con productos químicos, debe aclararse de antemano, por ejemplo, dejando que las impurezas se depositen o mediante filtración.
  • También hay disponibles dispositivos portátiles de punto de uso, probados y clasificados para eliminar protozoos y algunas bacterias. Los tipos más frecuentes son los filtros cerámicos, de membranas y de bloque de carbono. Es crucial seleccionar el tamaño de poro del filtro más apropiado y se recomienda que el poro de los materiales filtrantes tenga un tamaño de 1 micrómetro o menos para garantizar la eliminación de Cryptosporidium en el agua transparente.
  • A no ser que se hierva el agua, se recomienda una combinación de tecnologías (por ejemplo, la filtración seguida de la desinfección química o la ebullición), ya que la mayoría de los dispositivos de filtración de punto de uso no eliminan ni destruyen los virus. Los dispositivos de ósmosis inversa (filtración mediante poros muy finos que retiene las sales disueltas en el agua) y de ultrafiltración (filtración mediante poros finos que permite pasar las sales disueltas, pero retiene los virus y otros microbios), en teoría, pueden eliminar todos los patógenos.
  • Con frecuencia, tras el tratamiento químico, se utiliza un filtro de carbono para mejorar el sabor y, en el caso del tratamiento con yodo, para eliminar el exceso de yodo.

CUIDADO CON LOS BAÑOS

En agua dulce

En los trópicos, los cursos de agua, canales, lagos, etc. pueden estar infectados por larvas que penetran en la piel y provocan enfermedades. Hay que evitar lavarse y bañarse en aguas que puedan estar contaminadas por excrementos humanos y animales, ya que pueden ser vías de transmisión de infecciones de ojos, oídos y de infecciones intestinales. Solo son seguras las piscinas con agua clorada.

En agua de mar

En principio, los baños en el mar no implican riesgos de enfermedades transmisibles. Sin embargo, es recomendable que el viajero se informe en el lugar si está permitido bañarse y no supone un peligro para la salud.

Las picaduras de medusa provocan fuertes dolores e irritaciones de la piel. En ciertas regiones los bañistas deben usar algún tipo de calzado que les proteja de las mordeduras y picaduras de los peces, contra la dermatitis por los corales y contra los crustáceos, mariscos y anémonas de mar tóxicos.

CUIDADO CON LOS ANIMALES

Las zoonosis incluyen un gran número de infecciones que pueden ser transmitidas a humanos, bien por mordeduras de animales o por el contacto con los fluidos corporales o excrementos contaminados, bien por el consumo de alimentos de origen animal, especialmente los productos cárnicos y los lácteos.

El riesgo de infección puede reducirse evitando un contacto próximo con cualquier tipo de animal, incluidos los animales salvajes, los cautivos y los domésticos, en aquellos lugares donde es probable que esté presente la infección. Se debe tener un cuidado especial para impedir que los niños se acerquen y toquen los animales.

Algunos ejemplos de zoonosis son la rabia, la tularemia, la brucelosis, la leptospirosis y ciertas fiebres hemorrágicas virales.

El uso de calzado apropiado y sólido es muy importante para caminar de noche en zonas habitadas por serpientes y escorpiones.

Es conveniente examinar el calzado y la ropa antes de ponérselo, sobre todo por la mañana, ya que algunos animales tienden a resguardarse en ellos.

CUIDADO CON LAS INFECCIONES DE TRANSMISIÓN SEXUAL

Las infecciones de transmisión sexual (ITS) se contagian de persona a persona a través de prácticas sexuales inseguras. Se puede reducir el riesgo de infección evitando las relaciones sexuales esporádicas sin protección y mediante el uso de preservativos.

Algunos ejemplos de ITS son la hepatitis B, el VIH/SIDA y la sífilis.

EL BOTIQUIN DEL BUEN VIAJERO

Prever un buen botiquín puede contribuir a hacer más cómodo el viaje. Su contenido, como es lógico, dependerá del tipo y duración del viaje y de la presencia de algún problema de salud o enfermedad ya conocidos.

En general, se recomienda a las personas con enfermedades crónicas que tengan en cuenta la necesidad de medicación durante el viaje y se les aconseja que lleven más cantidad de medicamentos de la necesaria, así como que guarden los fármacos por lo menos en dos sitios diferentes, ya que la pérdida del equipaje o de los bolsos podría dejarles sin la medicación.

Botiquín de viaje básico

Todo viajero debería llevar un botiquín con medicamentos y materiales fáciles de adquirir en nuestro medio, pero difíciles de encontrar en algunos países, sobre todo en zonas rurales.

El botiquín debe estar pensado según las necesidades de cada persona y del tipo de viaje que se vaya a realizar. Los viajes a zonas rurales necesitan un botiquín más completo que los que se limitan a visitar las zonas urbanas o turísticas, donde, en caso necesario, se pueden adquirir fácilmente estos productos.

El botiquín de viaje ideal sería el que, además de cubrir las necesidades más elementales, no ocupe mucho espacio y esté bien ordenado.

MEDICAMENTOS Y MATERIALES BÁSICOS DE UN BOTIQUÍN DEL VIAJERO
Material general Gasas, tijeras, pinzas, jeringuillas y agujas estériles, vendas, esparadrapo, tiritas, navaja de bolsillo
Protección solar Factores de protección 50 o superior
Protección sexual Preservativos
Contracepción Método habitual utilizado
Picaduras de mosquitos Repelentes de insectos, espirales de piretrina, amoníaco, antihistamínico en pomada
Cuidados de los ojos Lentillas de contacto y sus líquidos, lágrimas artificiales, gafas de sol
Higiene personal Pañuelos de papel, toallitas húmedas
Heridas, cortes, rozaduras Povidona
Purificación del agua Tabletas de cloro, tintura de yodo, filtros
Alergias Antihistamínico
Jet-lag Lormetazepam
Mal de altura, edema pulmonar Azetazolamida
Fiebre Termómetro, aspirina, paracetamol
Dolor en general, cefalea Aspirina, paracetamol
Dolor de muelas Aspirina, metamizol
Congestión nasal Antihistamínico
Estreñimiento Laxante
Diarrea Loperamida, sales para rehidratación oral
Tos Codeína
Infección por hongos (piel) Crema de ketokonazol
Mareos Dimenhidrinato
Profilaxis del paludismo Quimioprofilaxis
Medicación habitual El doble de la necesaria

Antes de comprar o usar cualquier medicamento debemos conocer las recomendaciones que a nivel individual pueden tener todos los fármacos y sus posibles efectos secundarios.

Y ante cualquier duda, recordad que en Avantmèdic siempre podéis consultarnos como gestionar vuestra salud en vacaciones y también como preparar el botiquín más adecuado para vuestro viaje.

Con o sin viajes, ¡felices y saludables vacaciones!

Dra. Olga Araújo Loperena

Dra. Olga Araújo Loperena
Médico internista

Fuente: Médico Internista

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