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Gente estresada con paraguas pasando por un paso de cebra

Psicología

La PSICO-SALUD. ¿Hablamos un poco del estrés?

Edita: David Martinez Lleida 29/jul/2015

Hay un estrés positivo, el eustrés, que nos pone en alerta y nos mejora. Si este estrés es excesivo y no sabemos manejarlo, el distrés, puede afectarnos muy negativamente a nuestras relaciones y a nuestra salud.

Del mismo modo que todos los seres vivos, los humanos estamos preparados para soportar situaciones cambiantes. Esto es lo que se conoce como adaptación al medio y que, en definitiva, consiste en ajustarse constantemente a todo: a los cambios climáticos, a la alimentación, a los recursos disponibles, al comportamiento de aquellos que nos rodean, entre muchos otros factores. Esto es el estrés: el proceso de cambios constantes de nuestro entorno que nos obliga bio-psicológicamente a estar activos y a adaptarnos.
Cuando la demanda de adaptación a la que nos referimos está a la altura de nuestras posibilidades, este proceso se convierte en positivo ya que: nos fortalece, nos facilita nuestro desarrollo y nos mejora -técnicamente, se llama Eustrès-. Pero, cuando los cambios que se van produciendo los valoramos como superiores a nuestras posibilidades; o cuando estos cambios son muy prolongados en el tiempo, y nuestro sistema de respuesta empieza a fallar -esto es el distrès-, entonces es el momento de hacer una buena valoración psicológica para detectar si el momento que estamos viviendo nos está fortaleciendo o, por el contrario, debilitándonos.

¿Cuáles son los efectos del distrés?

Entre otros y por citar los más fáciles de detectar, a la larga nos podemos encontrar con episodios más o menos sostenidos de:

  • 1 Reducción de estados emocionales positivos (alegría, motivación).
  • 2 Aumento de estados emocionales negativos (tristeza, miedo, ira)
  • 3 Reducción de la capacidad de concentración y memoria
  • 4 Desajustes en hábitos básicos (descanso no recuperador, variación del apetito, reducción del impulso sexual)
  • 5 Aumento de cansancio
  • 6 Desajustes de procesos fisiológicos (aumento de cortisol, reducción inmunológica, cambios en la tensión arterial)
  • 7 Aumento de sensación de dolores corporales

¿Qué podemos hacer?

Lo más recomendable y responsable es identificar y diagnosticar con precisión la situación que estamos viviendo para valorar si estamos en un proceso de cambios que no  tienen que preocuparnos; o bien, si estamos pasando por un momento de distres que hay que corregir lo antes posible.

Para llegar a un buen diagnóstico, es necesaria la intervención del especialista en Psicología que, en términos generales, puede realizarse en una hora y que consiste en:

  • Una entrevista psicológica en la que se recogerán los factores de estrés ambiental, los recursos psicosociales que tiene la persona, así como sus hábitos saludables.
  •  Y una valoración del momento emocional de cómo estamos hoy relacionándolo en cómo hemos estado en los últimos 15 días.

De este modo estaremos en condiciones de identificar, así como  proceder para estar mejor. El asesoramiento y el acompañamiento profesional para llevar a cabo los ajustes necesarios en la cotidianidad se denomina coach-salud.

Dr. Joan Palmi Guerrero

Dr. Joan Palmi Guerrero
Psicólogo

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