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Familia comiendo bien y sano con la dieta mediterranea

Nutrición y dietética

Dieta Mediterranea. Un estilo más que saludable

Edita: David Martinez Lleida 26/jun/2015

La alimentación es uno de los factores que más afectan al desarrollo, rendimiento y productividad de las personas. La dieta mediterránea tradicional, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, es con todos sus componentes la mejor elección para un patrón de alimentación saludable.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera la nutrición y la salud, derechos humanos fundamentales, muy relacionados entre si. El estado de salud de las poblaciónes del planeta –ricas o pobres- está estrechamente relacionado con la calidad de su alimentación. La nutrición influye directamente en la calidad de vida y en las condiciones físicas y psicológicas de las personas. Una dieta adecuada es una herramienta valiosa para la prevención y el tratamiento de muchas enfermedades.

El peso ideal

En cuanto a dieta y salud, el peso ideal es un concepto extremadamente importante. Alcanzarlo y mantenerlo significa, -hoy más que nunca-, proteger el cuerpo de muchas enfermedades. El riesgo de desarrollarlas es directamente proporcional a la diferencia entre nuestro própio peso y el peso ideal. Este último puede ser definido como el peso que nos proporciona una sensación óptima de bienestar físico y de plenitud con la vida. Con él hay un menor riesgo de morbimortalidad (enfermedades cardiovasculares, algunos tipos de cáncer, diabetes,etc). Y, alejarse demasiado del mismo también puede tener serias repercusiones psicológicas (alteración de la personalidad, baja autoestima, aislamiento social, etc).

El peso ideal de una persona se calcula mediante fórmulas matemáticas. Una forma rápida y sencilla para saber si estamos en un rango de peso saludable es conocer nuestro índice de masa corporal (IMC). Este parámetro se calcula dividiendo el peso corporal por la altura elevada al cuadrado.

Veamos una primera aproximación:

  • 1Por debajo de 18: se está en rango de bajo de peso
  • 2Entre 18 y 24.9: se está en rango de peso normal
  • 3Entre 25 y 29.9: es sobrepeso.
  • 4Más de 30: es obesidad – tipo I (hasta 35); tipo II (35 a 40); tipo III (más de 40)-.

El preservación del peso ideal es, así, el primer paso y uno de los más importantes que debe cumplir una alimentación adecuada.

Pero, ¿cuál es la dieta ideal?

Desde la segunda mitad del siglo XX, innumerables estudios epidemiológicos, coinciden en el carácter excepcional del estilo de vida mediterráneo. Este modelo nutricional -ya conocido para prevenir la enfermedad cardiovascular- también es capaz de garantizar el bienestar físico, psicológico y emocional de la población. Sus micronutrientes característicos (antioxidantes, vitamina B, vitamina D, alto contenido en fibra), tienen un impacto positivo en el sistema nervioso, inmunitario y el metabolismo. También, es bien sabido, que su contenido en ácidos grasos omega 3 promueve el mantenimiento de las capacidades cognitivas y protege de la aparición de enfermedades neurodegenerativas y de estados depresivos.

La dieta mediterránea es el estilo de vida tradicionalmente seguido por las gentes que habitaban en las regiones del arco mediterráneo a mediados del siglo XX. Actualmente, constituye un patrón alimentario óptimo para la preservación y estabilización del peso ideal. Su adherencia favorece una baja incidencia de enfermedades cardiovasculares, obesidad y otras enfermedades crónicas propias del estilo de vida occidental. La introducción correcta de frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, pan, aceite de oliva, el consumo moderado de productos lácteos fermentados, junto con la práctica de actividad física regular y su carácter sociabilizador; hacen de ella una herramienta útil para la prevención del sobrepeso y la obesidad. Un elixir de larga vida capaz de prevenir las enfermedades derivadas de la opulencia y de garantizar un patrón alimentario óptimo tanto para niños como para población adulta.

¿Cómo saber si nos estamos alimentando bien? ¿Quién puede ayudarnos?

Es importante consultar a un nutricionista que determine nuestros requerimientos energéticos y nutricionales. Y, de acuerdo a los mismos, desarrollar un plan de alimentación personalizado. El nutricionista puede ayudarnos a recuperar de forma natural nuestro peso, mantener nuestro bienestar, y darnos una educación nutricional basada en los cimientos de la dieta mediterránea tradicional. El objetivo último de toda intervención dietética es proporcionar un programa nutricional específico y personalizado que contemple, en cada caso, las características físicas, hábitos diarios, vida laboral, etc.

Sra. Núria Alcubierre Calvo

Sra. Núria Alcubierre Calvo
Especialista en Nutrición y Dietética

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